Noticias

La pastilla del aborto bogotano

“Le voy a entregar cuatro pepas. Se toma dos oralmente y las otras dos se las mete por donde usted ya sabe”, dice Roberto, de un centro de ecografías de Teusaquillo que vende pastillas para abortar.

Por: ESTEFANÍA COLMENARES REDACTORA DE EL TIEMPO

20 de marzo de 2007

“Le va a doler el estómago. Es normal. Pero estas pastillitas le van a servir tanto, que después me va a llamar para que se las venda a todas sus amigas”.

La ‘consulta’ de realiza en pleno andén de la calle 35 con Av. Caracas, muy cerca de Profamilia.

“Tiene que metérselas de forma que queden ubicadas en la entrada del útero.

A las tres horas debe empezar a sangrar. Pero recuerde: yo no hago esto con frecuencia, solo lo hago porque quiero ayudarla”, dice antes de entregar las cuatro pastillas blancas y hexagonales por las que inicialmente cobra 80 mil pesos. Finalmente las rebaja a 50 mil, y tras unos últimos consejos, entrega el Cytotec.

Así de fácil se consigue en Bogotá esta droga, creada para combatir úlceras gástricas, pero que se ha vuelto uno de los métodos más conocidos y usados por las bogotanas para interrumpir embarazos no deseados.

Aunque no existen cifras exactas sobre los abortos provocados con este medicamento, un estudio de la Universidad Externado de Colombia-indica que al año se realizan 450 mil abortos ilegales en el país, y muchos de esos abortos se provocan con Cytotec.

Así lo afirma Libia Patricia Gómez, vicepresidenta de la Sociedad Bogotana de Ginecología y Obstetricia, quien destaca: “Es difícil llevar una estadística, porque las mujeres llegan a la clínica con el sangrado, asegurando que es un aborto natural, cuando en realidad se lo han provocado con esa droga. Lo que la gente desconoce es que los riesgos de usarla sin supervisión médica son muy altos, pues por su potente capacidad de dilatar el músculo del útero, puede generar sangrados abundantes que pueden llegar a poner en riesgo la vida. Y en las pacientes que tienen embarazos de más de 12 semanas, puede producir hasta ruptura uterina”.

De controlado, a venta libre El Misoprostol, componente del Cytotec, entró desde el 2005 a la lista de los medicamentos de control del Ministerio de Protección Social. Desde entonces, la fórmula médica se volvió un requisito indispensable para poder comprar esta droga y los farmaceutas quedaron obligados a llevar un inventario de las personas a quienes se la vendían.

Además, la Secretaría Distrital de Salud implementó un plan de visitas para supervisar que ese control se cumpliera. En el último año, esa entidad realizó 3.682 Operativos en todo Bogotá y se cerraron 10 droguerías por venta ilegal de medicamentos, entre los cuales estaba el Cytotec.

Pero a pesar de los controles, este conocido abortivo no es difícil de conseguir.

En un recorrido, EL TIEMPO pudo comprobar que el acceso a estas pastillas es fácil, sobre todo en el sector de Teusaquillo, donde en tres sitios distintos de ‘ecografías’ y ‘pruebas de embarazo’ ofrecen Cytotec abiertamente.

Paralelamente, en varias droguerías o se vende directamente o se indica dónde se puede conseguir. “En droguerías grandes no se lo van a vender, pero váyase a las droguería de barrio del Restrepo o de Kennedy, que allá seguro lo consigue”, dijo el empleado de una droguería del centro.

Esta práctica ya cobro una vida Pero el uso de esta pastilla como abortivo puede llegar a ser mortal. En agosto del 2006, las autoridades conocieron el caso de una joven de 18 años, y con más de cuatro meses de embarazo, que murió por usar Cytotec como abortivo.

Después de tres días de abundante sangrado y dolor abdominal, la joven fue internada en el Hospital de Suba. Pero dada la gravedad de su estado, tuvo que ser trasladada al Hospital de Engativá, donde finalmente murió.

Hoy, los empleados de la droguería de Suba que le vendieron las pastillas son investigados por homicidio.

Ante este panorama, es difícil entender las razones que llevaron al Ministerio de Protección Social a excluir, desde hace ocho meses, el Misoprostol de la lista de medicamentos bajo control, pues esta comprobado que su uso representa un riesgo muy alto para la salud de quienes lo consumen como abortivo.

Como explica la doctora Gómez: “Algunos bárbaros –intermediarios o empleados de droguerías–, les dan unas dosis altísimas. Yo tuve una paciente a la que le dieron 12 pastillas. Y las ‘chinas’ no saben el riesgo que corren al tomar esta droga sin supervisión médica”.

estcol@eltiempo.com.co .

450.000.

Es el número de abortos ilegales que se realizan anualmente en Colombia, según un estudio realizado por la Universidad Externado entre 34 mil mujeres. La Organización Mundial de la Salud maneja la misma cifra para nuestro país.

EN UNA FRASE ” Llegan con el sangrado al hospital, asegurando que es un aborto natural.

Pero en realidad se lo han provocado con esta droga”.

Libia Gómez, Sociedad Bogotana de Ginecología.

Se venden hasta por Internet.

Las pastillas de Cytotec pueden conseguirse incluso por Internet, en donde hay toda clase de anuncios ofreciendo esta droga.

EL TIEMPO escribió a uno de los correos sugeridos y dio con una persona que desde Viña del Mar, en Chile, vende y distribuye Cytotec en toda América Latina.

A vuelta de correo electrónico este ‘dealer’ del Cytotec envía una presentación muy detallada sobre la forma como deben usarse estas pastillas para provocar un aborto.

Cuatro pastillas cuestan 200 mil pesos colombianos. Y este vendedor por Internet ofrece hasta un número telefónico para atender las dudas de sus clientes.

En Colombia, el aborto solo se permite cuando está en peligro la vida de la madre; exista una malformación del feto que haga inviable su vida, o cuando el embarazo sea producto de una violación .

Fuente : http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-2421465

El efecto abortivo del fármaco comercializado bajo el nombre de Citotec

El efecto abortivo del fármaco comercializado bajo el nombre de Citotec lo perfila ante las jóvenes como la salida fácil, rápida y, sobre todo, barata, cuando buscan terminar un embarazo no deseado.

Adquirirla –dependiendo de la farmacia y punto del país– puede resultar para algunas tan sencillo como comprar un comprimido para el dolor de cabeza, según relató a EL NUEVO DIARIO una jovencita que en dos ocasiones confió a la Citotec la solución de su “problema”.

Ahora, por el desabastecimiento y por la misma alerta que existe de abortos inducidos con Citotec, algunas farmacias que la tienen en inventario controlan su venta, no obstante, la pastilla no es del todo inaccesible.

La prueba es el caso de una muchacha de 17 años, originaria de Somoto, quien hace pocos días interrumpió su embarazo a las 32 semanas de gestación utilizando Citotec. Las compró en una farmacia, sin prescripción médica, tras leer en internet las indicaciones de cómo utilizarla para abortar.

Según reportó el Colectivo de Mujeres Itza, la joven con un cuadro febril alto y hemorragia, fue llevada de emergencia al Hospital “Juan Antonio Brenes”, de Somoto, donde los médicos diagnosticaron aborto provocado, por lo cual, procedieron a interponer la denuncia ante la Policía Nacional, que tipifica la situación como “parricidio”.

El caso está siendo investigado, y de acuerdo con el Colectivo de Mujeres Itza, organismo que está apoyando legal y sicológicamente a la denunciada, la joven tomó las pastillas por no tener capacidad para asumir un bebé, ya que su pareja la abandonó.

En Nicaragua el aborto es considerado un delito. Según la Ley 603, aprobada el 26 de octubre de 2006, las mujeres que se sometan a un aborto –así sea terapéutico– y los médicos que lo practiquen, podrían enfrentar penas de hasta 20 años de cárcel.

En busca de la pastilla
EL NUEVO DIARIO hizo un recorrido por farmacias de Managua para conocer cómo funciona la venta de la pastilla Citotec, comprobando que no todos los establecimientos la tienen en existencia.

La unidad tiene un costo de 14 córdobas con 50 centavos, según informaron, sin especificar si para su compra se requiere presentar receta médica.

La reacción de los dependientes de las farmacias cuando se les solicita la pastilla, anda entre el asombro y la desconfianza. En algunos es hasta de molestia, porque según dijeron, ya no es un secreto el uso abortivo que las jóvenes le están dando al fármaco.

Siempre en Managua nos dirigimos a varios establecimientos en el corazón del mercado Oriental, donde dicen que se encuentra desde un alfiler hasta un tractor, pero allí también dar con ella tiene un grado de complejidad.

Al no encontrar la pastilla disponible en todos los lugares “legales”, conocimos que la razón no obedece a un control de venta de la misma por la alerta de uso indebido, sino que no está entrando al país, porque a la marca, que es de Laboratorios Pfizer Pharmacy, recientemente se le venció el registro y hasta ahora lo están volviendo a refrendar.

De modo que cuando tengan todos los documentos en orden, la pastilla entraría nuevamente al país y volvería a los estantes de las farmacias, esto según una fuente vinculada a la distribución de medicinas en el país, quien solicitó el anonimato.

Alberto Lacayo, Presidente de la Asociación de Farmacias Unidas de Nicaragua, confirmó que desde hace un tiempo las pastillas no están siendo distribuidas en el país. No obstante, aseveró que eran de venta libre, no estaban restringidas por el Ministerio de Salud.

“No debe haber, y si las hay, son de alguien a quien se le quedaron en el inventario”, comentó Lacayo.

Incluso, informó que en alguna oportunidad se hizo un llamado a su restricción, precisamente por el efecto abortivo de la misma, pero la petición no tuvo eco.

EL NUEVO DIARIO obtuvo información del Silais de Rivas, sobre que en esa ciudad, debido a la frecuencia de casos de abortos que se estaban reportando, se empezó a controlar la venta de la pastilla, limitando el acceso en las farmacias, única y exclusivamente a personas que presentaran receta médica.

Eso para evitar que las comadronas las utilizaran, o bien las mismas embarazadas desesperadas por terminar con su estado.

En Managua no está controlada, es distribuida por Droguería Rocha, Cefa y Dicegsa.

Citotec contra la úlcera, ¿y para abortar?
Citotec, cuyo nombre genérico es Misoprostolo, es un producto recomendado para la úlcera, tiene la función de formar una película en el estómago que ayuda a combatir hasta los problemas de gastritis, pero alguien descubrió que sirve para abortar.

Dicha medicación también se usa en las salas de labor y parto de los hospitales en lugar del suero abortivo. Estando la parturienta a punto de dar a luz, se les suministra la cuarta parte de la pastilla para dilatar el cuello de la matriz.

El ginecólogo Jaime Matus explicó que la Citotec “se usa en cápsulas vaginales para la inducción de parto, sobre todo en pacientes que tienen embarazos a términos”.

Aclaró que su administración oral es recomendada para tratar úlcera gástrica, y en otros casos, de manera inapropiada, para ocasionar abortos.

Aborto al alcance
“Rebeca” tenía 21 años cuando supo que en su vientre, dos semanas atrás, una vida comenzaba a formarse. En vez de felicidad, sintió angustia.

“No me sentía preparada para asumir la responsabilidad de ser madre”, cuenta, argumentando que, entonces, ella y su novio tenían como prioridad desarrollarse profesionalmente, y claro, disfrutar los primeros frutos del trabajo con su círculo social. Un hijo no cabía en su esquema.

Tomó la decisión de interrumpir el embarazo y la solución se la dio una amiga. “Me dijo que había unas pastillas que eran abortivas, baratas, y, sobre todo, que las vendían en cualquier farmacia”, relató.

La amiga, que antes también las había utilizado para librarse de un embarazo no deseado, le dio las instrucciones para que el objetivo no fallara.

“Fue fácil. Fui a la farmacia, las compré y una noche hice exactamente lo que mi amiga me dijo; me acosté, y a media noche empecé a sentir unos dolores terribles”.

Narró que comenzó a presentar un sangrado vaginal abundante. El proceso de aborto había comenzado, y según las instrucciones de su amiga, debía aguantar los dolores hasta que calculara que los rastros de la pastilla hubieran desaparecido de su útero.

Al siguiente día las recomendaciones de su “guía” la llevaron a la consulta de una ginecóloga. Rebeca cree que la doctora no se enteró de que ella se había provocado el aborto. Allí la trataron como quien presentaba una pérdida espontánea.

Así que le practicaron un legrado, porque la pastilla no evacua todo el producto. Luego, con tratamiento y control médico, se recuperó físicamente, aunque dice que, en lo emocional, la secuela de un acto de este tipo es un remordimiento profundo.

La pastilla que utilizó “Rebeca” es la popular Citotec. Como esa vez le resultó efectiva para salir del “problema”, nunca olvidó su nombre ni fórmula.

Años más tarde, y de nuevo por “accidente”, Rebeca quedó embarazada de su novio de entonces. Aún consideró no sentirse “preparada” para asumir la responsabilidad de la maternidad y recurrió nuevamente a la pastilla. La volvió a comprar sin problemas ni contratiempos que le permitieran al fármaco cumplir con el objetivo.

Citotec popular “on line”
Si en el buscador de Google usted escribe el término citotec o cytotec, lejos de aparecer la razón de ser real del fármaco, se le presentan centenares de sitios y foros donde se refieren a este medicamento como pastillas abortivas.

En la red le dicen desde cómo utilizarla para ayudarle a deshacerse de un embarazo de pocas semanas y sus consecuencias, hasta los peligros que su uso representa.

Incluso, existen páginas que promocionan las pastillas como el “método más seguro” al que puede recurrir una mujer que desee inducirse un aborto sin tener que solicitar auxilio médico, o bien sin tener que buscar solución a su “problema” en clínicas clandestinas.

Fuente : http://www.elnuevodiario.com.ni/nacionales/80082-jovenes-abortan-casa-cytotec/